Cuando pa´ Chile me voy cruzando la cordillera. Así fué en un viaje intuitivo, armando programa sobre la marcha, ya estando en Mendoza, estar en Chile es siempre una alegria. Tierra linda, su gente, sus paisajes, su estilo de vida; siempre tan cargado de emociones y lindos recuerdos. Como nos sucede a todo practicante, el mundo es un gran guan! Y reencontrarse con amigos de Wushu es una enorme alegria.
Entre chelas, charlas de madrugada, intercambios linguisticos argento-chileno, la práctica ni siquiera es una opción, es una forma natural de expresarnos y compartir.
Aquí en un momento, una mañana, con Ricardo practicando Wushu.

































































































